miércoles, 25 de octubre de 2023

Diógenes

 Una mañana de otoño se hallaba Diógenes pensativo, más pensativo que de costumbre. Miraba las ramas de un olivo y observaba que, aunque no hacía viento, las hojas temblaban, se movían de manera incesante. Y sí que temblaban, se percató Diógenes, porque, como los olivareros habían vareado el fruto, ellas, las hojas, se habían quedado solas, sin sus amigas las aceitunas. Era un día de sol y de calma pero, para expresar su protesta, las hojas no paraban de agitarse.  

Cuanto acaece en el mundo tiene una causa, dijo para sí Diógenes, y puede explicarse, no desde el mito o el miedo, sino mediante el razonamiento lógico










 

sábado, 14 de octubre de 2023

Lo que pude ser y no fue (y 2)

Esta nueva entrega, que he titulado <Lo que pudo ser y no fue>, queda finalizada. No tendrá continuación porque es el germen de una novela insólita que se publicará cuando el autor firme un contrato de edición con un editor. Si ninguna editorial se interesa por el original lo presentaré a un premio literario prestigioso o de gran fama.



jueves, 10 de agosto de 2023

Lo que pudo ser y no fue (1)


                                

Narración por entregas, basada en hechos reales.




                                                                                1

Una mañana, cuando apenas acababa de sacar su portátil de la mochila y de sentarse ante el tablero para comenzar su trabajo, Bady, una excepcional dibujante, responsable de la sección de infografía de una empresa de videojuegos, es llamada al despacho de su jefe, el director de Arte, quien le explica de corrido que tiene una nueva tarea para ella: "Viajarás a la zona montañosa occidental, donde te espera el señor K., un anciano que vive en el castillo que heredó de sus antepasados. El hombre escribió una carta a nuestra empresa pidiendo que le enviáramos al mejor dibujante de la plantilla. El sobre contiene una cuartilla con escuetas explicaciones acerca de los motivos de su carta y un cheque de abultado importe como pago a cuenta por los <esperados y deseados> (palabras subrayadas por el remitente) servicios de su empresa".

                                                                                                                             (Continuará)

jueves, 4 de mayo de 2023

Mares oscuros

 

Muy de mañana, antes de que el sol abrasara la arena, me sentaba en la orilla de la playa. Pasaba horas a solas meditando.

Contemplaba el mar, observaba cómo se agitaba por momentos, cómo su color azul claro se tornaba oscuro, negruzco, pero no veía los cadáveres de los ahogados. Demasiados depredadores en busca de alimento.

Yo sentía por dentro las rasgaduras de sus mordiscos. Me rebelaba en vano.

Abandoné aquel lugar. Ahora vivo cerca de un río apacible que discurre por un valle cubierto de verdor. Al atardecer huele a tierra mojada y a heno recién segado.

Desde mi ventana veo las montañas amigas que me protegen del viento huracanado.

Pero la mente, siempre inquieta, avisa: el horror sigue allí, aquellos mares están llenos de cadáveres.





martes, 27 de septiembre de 2022

Nueve palabras

 



Tres hombres jóvenes, obligados a alistarse para luchar en una guerra contra otros hombres jóvenes, volvieron malheridos a sus casas: uno sin piernas, otro sin brazos y el último sordo, ciego y con ataques incontrolados de pánico.

El informe de las autoridades que los habían mandado al frente, y que fue enviado a la familia de cada uno de los tres hombres jóvenes, contiene nueve palabras: “Su hijo ha causado baja para el servicio activo”.



martes, 6 de septiembre de 2022

Derribo


Quiero comprar un cuadro bonito y valioso. ¿Qué me aconseja usted?”, le pregunta el nuevo cliente rico a su también nuevo decorador o diseñador de interiores.

Con un cuadro se convive”, responde de manera escueta el decorador.

En verdad es una respuesta acertada. Quien convive con un cuadro nunca se desprenderá de él.

El propio Goya ilustró esa verdad cuando, en la pared de una sala de su casa de Madrid, pintó el mural que muestra una escena sin adornos pero enigmática: un perro que mira hacia arriba y al que sólo se le ve la cabeza.                                                                                               


Goya. Perro semihundido. Museo del Prado. Madrid


Hace ya más de cien años que derribaron la casa de Goya. Arrancaron la pintura mural de la pared (aunque por fortuna la traspasaron a un lienzo gracias a que el artista había empleado la técnica del óleo para realizarla), la catalogaron como una de sus pinturas negras y le pusieron un nombre, “El perro semihundido”.  

   Así se cumplió la aserción que el artista dejó escrita en otra de sus pinturas negras: “El sueño de la razón produce monstruos”.


jueves, 18 de agosto de 2022

La llave del arca

 


Hace ya tiempo que el poeta dejó de escribir versos.

Las musas, que otrora fueron sus amigas, le abandonaron, dicen unos.

Está cansado, todo lo ve inútil, ha optado por el silencio, le falló la inspiración…, dicen otros.

Nadie sabe que el poeta arrojó al mar la llave del arca imaginaria donde encerraba sus rimas y atesoraba sus pensamientos.