domingo, 5 de noviembre de 2017

Preguntas y respuestas

Discípulo: Maestro, ¿hay actos humanos imperdonables?
Maestro: Sólo los actos inhumanos son imperdonables.
Discípulo: Entonces..., ¿los humanos pueden cometer actos inhumanos?
Maestro: Sí, así es.
El discípulo no hizo más preguntas.



jueves, 29 de junio de 2017

Exterior, día



Un pajarillo corre por la senda de asfalto de una avenida arbolada de la gran ciudad.

Es un pequeño gorrión desorientado que aún no sabe volar.

Se dirige dando saltitos hacia el cercano y suave terraplén cubierto de verde yedra.

Dos paseantes ayudan al pajarillo.

Esperan y observan. No quieren que se asuste.

Un chico joven, ajeno a cuanto le rodea, camina ligero y ensimismado mirando su móvil.

De repente…,  ¡crac! Se oye un sonido seco y fatídico.

El muchacho acaba de pisar involuntariamente al pequeño gorrión.

Le ha aplastado la cabeza.

¡Oooooh…! ¡Aaaah…! Gritan los paseantes.


Nada pueden hacer.


Verás, Ham, la DP (divina providencia, destino, azar, casualidad, suerte, fortuna... ) suele actuar por su cuenta, esto es, sin preguntar a los afectados ni consultar con nadie. 



viernes, 19 de mayo de 2017

Sabios


¡Ay!, Ham, ya lo dijo Plinio El Viejo: "Nulla dies sine linea".


Los maestros antiguos hablaban a los hombres y a las mujeres de su tiempo.
En particular a los gobernantes y a los poderosos:
"Tratad con respeto a los humanos y a las bestias.
Cuidad el aire, el agua, la tierra y el fuego".

Aquellos sabios amaban cuanto les rodeaba.
                                                                             


jueves, 6 de abril de 2017

Desde mi interior

El hámster dorado que tenía como mascota,
el pequeño Ham,
ya no está en su casita de algodón.
Seguiré hablando con Ham,
es decir, con quien haya dentro de mí.
Así que. en adelante, yo seré Ham:
Pensamientos en voz alta.
Blog desde mi interior.


                                                (Hombre con bata, de Gustave Caillebotte)




                                                                        (To be continued)

jueves, 5 de enero de 2017

Copos de nieve y algodón

Hoy nieva sin parar desde hace horas. El pueblo se alegra. No habrá sequía en verano y tendremos agua a lo largo del año, dice la gente. Todos están contentos.


Ham rebulle dentro de su casita de algodón. Pero no sale, como es su costumbre, a corretear por la sala. Algo que siempre hace pegado a la pared. Es un ratoncillo muy listo.
Yo acabo de pegar un folio en la parte interior de la puerta. Lleva escrito un verso de un poeta que conozco desde hace tiempo:


En un amplio, hermoso y diáfano despacho,
de paredes forradas en madera noble,
y amueblado con exquisito gusto,
se halla sentado, tras su mesa de roble,
un caballero distinguido y joven.
Estudia una gráfica estadística,
que acaba de traerle un colaborador.
Se le nota concentrado en su trabajo
y, de cuando en cuando, resoplidos
salen de su boca.
A veces se levanta y da dos vueltas al despacho,
siempre en el mismo sentido que gira la tierra,
como si de un extraño rito se tratara.
Pertenece a una clase de gente privilegiada:
"ejecutivos", los llaman.
Es una persona culta
que cuida mucho sus buenas maneras.
Habla varias lenguas modernas
y, con frecuencia, viaja por muchos países.
Se relaciona con gente importante e influyente
y se considera ciudadano del mundo.
Mas, el exquisito y culto "ejecutivo",
tan a gusto como aquí
—en este despacho forrado de madera noble
y sobre su mesa de roble refirmado—,
no se siente en parte alguna,
puesto que, oculta tras la rejilla,
en un falso techo colocada,
esconde nuestro hombre
una hermosa caracola.
Cuando, abrumado, no puede más,
acerca a su oído la caracola
con delicadeza y suavidad,
y, ensimismado, escucha el ruido del mar…
…entonces, ya se queda en paz.



  (To be continued)