Los actores saludan
desde el escenario con una inclinación
de cabeza.
Se cogen de la mano y
retroceden.
El público aplaude
con entusiasmo.
El teatro se llena de
voces y gritos: ¡Viva, viva! ¡Un éxito, un éxito!
Cae el telón. Las
pesadas cortinas se cierran…
En los pasillos se
agolpan los espectadores. Van saliendo despacio, sin prisa. Dos muchachas con
sus canastillas apoyadas en el regazo esparcen por el pavimento pétalos de
rosas blancas, rojas, amarillas…
La sala se queda
vacía, en silencio, perfumada...
¡Se acabó la farsa!
