viernes, 20 de abril de 2012

Nueva tarea


Por fin terminó la fallida misión que consistía en la búsqueda del taller donde un grupo de orfebres renegados fabricaba añafiles y trompetas de plata.
El cliente confesó que el encargo fue una farsa. Que todo lo había inventado porque, ya desde niño, le perseguía la obsesión de lo que él llamaba la llegada del juicio final.

                                   
El jefe acaba de asignarme una nueva tarea. Se trata de una misión delicada que debes acometer con mayor discreción de lo acostumbrado en nuestra Agencia, me dice, al tiempo que me entrega una carpeta con instrucciones y documentación sobre el caso.
Así que..., Ham, pequeña mascota a la que hablo como si fuera una persona que sabe callar y escuchar, aquí estoy revisando el material de la carpeta y pensando en la estrategia que debo seguir para resolver este caso.

                                                                                                 (To be continued)